En el Corazón de la Selva Catalana

En el corazón de la comarca de la Selva (Cataluña), rodeada de árboles, pajaritos, estrellas y rayos de sol, pude pasar una de las experiencias más bonitas de mi vida. Sin lugar a dudas, la palabra perfecta para definir bien esta escapadita a la montaña es PAZ, PAZ y más PAZ. ¿Que cómo terminé allí? Pues os explico. Hace poco fue el cumpleaños de mi novio y quise regalarle algo que llevábamos tiempo queriendo hacer. De hecho, la primera vez que lo hablamos hacía unos 3 o 4 meses que estábamos juntos. A día de hoy llevamos 4 años, así que como veis la espera ha sido larga. Tal como esperábamos, la desconexión fue total y, afortunadamente, me quedé muy pronto sin batería en el móvil por lo que medio obligada y agradecida disfruté mucho más el momento. Es increíble el enganche que llegas a tener al móvil, y eso que nunca he sido especialmente adicta, en fin.

Nuestra cabaña a lo lejos.

Les Cabanes als Arbres son, como su propio nombre indica, una especie de hotel rural formado por 10 cabañas suspendidas en los árboles. Cada una tiene el nombre de un pájaro diferente y una personalidad y decoración propia. La nuestra recibía el nombre del pajarito “cargolet”, un pequeñín que reside por estas tierras catalanas y que prestó su nombre para esta maravilla. Cuando vimos la cabaña por primera vez, realmente parecía que formara parte del paisaje, hay una simbiosis completa entre ellas y los árboles, realmente precioso. Consiguen abrazarlos de una forma respetuosa y te permiten conectar con ellos. El Abeto Douglas fue nuestro compañero de estadía, pero no en todas las cabañas está él. También hay pinos y hayas abrazando a las demás cabañas.

Yo y mi felicidad. Quiero decir, mi felicidad y yo 🙂

Después de admirar un rato la arquinatura desde fuera, cruzamos el puente que te lleva a la cabaña y, no sin esfuerzo (con las mochilas y las botellas de agua encima), conseguimos abrir la trampilla y subir por las escaleras. Te reciben con una especie de mini merienda muy mona con galletas y infusión de té verde, una gozada. El resto de la tarde os la podéis imaginar. Paseos por el bosque, charlas profundas sobre la vida y buenos momentos en compañía del silencio. ¡Y no sólo eso! También tuvimos una sesión de aproximadamente una hora de sauna y jacuzzi, ¡como si todo lo demás no hubiera sido suficiente!

El puente que tienes que cruzar para llegar a la cabaña.

Más tarde, llegó la hora de la cena. Te la suben mediante un sistema de poleas y una canastita muy bonita, era imposible no ponerse algo cursi jaja. La cena entre velas y vino ni os cuento, no hay nada que no nos haya gustado. El tiempo pasa tan rápido… Que cuando te quieres dar cuenta ya ha llegado la mañana. Por suerte pudimos seguir disfrutando un poquito más de la cabaña desayunando en el balcón. Infusión, croissant, pan con semillas, mermelada… Terminamos super llenos. Así que para bajar tanta comida tocaba sesión de caminata. Entre fotos y paseos y más fotos llegó la hora de irse. Una experiencia única, totalmente recomendada si lo que te gusta es rodearte de naturaleza y la desconexión total con el mundo. Repetiremos seguro.

La cabaña por dentro.

 

Desayuno rico.

¿Por qué elegir este tipo de Turismo?

  • Tienen WC secos y ecológicos. De esta forma, se ahorra unos 6 litros de agua por persona y además utilizan los residuos como abono.
  • La construcción de las cabañas ha sido respetuosa con el medio ambiente utilizando maderas que cumplen con los requisitos de calidad y aptabilidad al medio.
  • La ventilación de las cabañas es natural gracias a la corriente que circula a través de los troncos de los árboles de arriba a abajo.
  • El estilo de actividades que hay en este entorno ayudan a conectar con la naturaleza y con nosotros mismos respetando el ecosistema del lugar.
  • Aprendes a valorar y aprovechar al máximo el agua.
  • Los productos y alimentos son de calidad y ecológicos (Al menos el de Cataluña).

¿Queréis saber una buena noticia? He estado mirando y no solo hay este estilo de escapadas ecorurales en Cataluña, aquí os dejo algunas opciones por el resto de España:

Y hasta aquí por hoy! Espero que os haya gustado y que nos contéis por aquí qué os ha parecido,

¿Habéis hecho alguna escapada de este estilo? ¿Alguna recomendación?

¡Hasta la próxima chicxs!

 

14 thoughts

  1. Que bonito!!! Me ha encantado todo lo que nos has contado por aqui. Un post muy interesante! Me alegro de que has pasado un fin de semana estupendo en compaña de tu novio. Besos.

    1. Muchas gracias Ana!! Toda una experiencia inolvidable!! y recomendable 100% por supuesto. Todo muy eco y bonito, como nos gusta a nosotras 🙂 Un besote!!

  2. ¡Qué pasada! Me ha encantado.
    No he vivido ninguna experiencia similar pero sin duda tengo que hacerlo antes o después. Que paz y que bonito todo.
    Me alegro mucho de que lo hayas disfrutado tanto. ¡Un besazo!

    1. Muchas gracias guapa!! Me alegro que te haya gustado el post. Es, sin duda, una experiencia que hay que vivir. Se respira mucha paz y tranquilidad 🙂 Un besotee!!

  3. ¡Qué maravilla! Ayer volvimos nosotros de pasar el fin de semana en plena naturaleza y la verdad es que tanto mente como cuerpo agradecen una desconexión de este tipo. Sin duda el paisaje invita a la reflexión, a la vida ‘lenta’, a saborearlo todo mucho más y, sobre todo, a valorar la belleza y la grandeza de la naturaleza. Me llevo apuntadas unas cuantas, que ojalá tengamos la oportunidad de ir alguna vez, desde luego la experiencia debió ser inolvidable. ¡Un besazo!

    1. Totalmente Marta!! Creo que no lo has podido describir mejor 😀 Hay veces que se necesitan esos momentos de desconexión total o “reconexión” como se prefiera llamar. Yo digo reconexión porque creo que en realidad así es como deberíamos estar la mayor parte del tiempo, conectados con la naturaleza 🙂 Espero que lo pasaras muy bien tu también ^^ Gracias por pasarte guapa!! Muaaaak!!

  4. Es un sitio precioso!!! Varias veces he estado en lugares parecidos, no son casitas en lo alto de un árbol pero son pequeños estudios en lo alto de las montañas. Desde hace un par de años viajamos solo a hoteles eco y se nota muchísimo la diferencia. Son respetuosos con el entorno y encuentras una paz y una desconexión que es imposible de otra forma. También disfrutas de una excelente gastronomía y de un turismo que no tiene nada que ver con lo que encuentras en una playa llena de guiris borrachos y pidiéndote rollo cada 50 metros!
    Nosotros vamos a un “trocito de cielo” en la tierra y te diría el sitio, pero la gracia está en que lo visitan 4 gatos. Fíjate como será que me baño yo sola (desnuda porque nadie me ve y es una experiencia increíble sentir esa libertad) y cuando levanto la cabeza veo águilas volando tan bajas que puedo verlas con detalle. Nunca pensé que vería nada así y son mucho más grandes de lo que imaginaba 😉
    Lo dicho, que tenemos un país maravilloso del que disfrutar y lo conocemos muy poquito ;-D
    Un besazo muy grande!!

    1. Hola María!! Ya te vale, describirnos ese pedazo de paisaje y no decirnos el nombre!! jajaja 😛 Cierto es que hay lugares preciosos para descubrir y que, muchas veces, no estan tan lejos de casa. Yo misma también pude ver águilas volando muy cerca de nuestras cabezas y nos encontrábamos a hora y media de distancia de donde vivimos. Es una experiencia maravillosa, sentir la libertad y paz que transmiten ciertos lugares. En cuanto al turismo eco, es de las primeras veces que visito lugares así… tengo todavía mucho que conocer y saber acerca de este tipo de turismo, sin duda, no tiene nada que ver con encontrarte a guiris borrachos xD
      Me alegro que te haya gustado el post y soy toda oidos para recomendaciones 🙂 Un besote!!

  5. ¡Las conocía! Pero me habéis dejado con las fotos y con el relato :O <3 Lo que no sabía es que también hay unas en el país vasco, y eso que son las que me quedan cerca, qué alegría me habéis dado, he estado mirando los precios y se me van un poco pero quiero ahorrar y hacer el regalo a mi novio. Tiene que ser una experiencia increíble, me ha encantado, ¡suertuda! Muchas gracias por compartirla con nosotras 😉

    1. Siii!! Totalmente recomendable 😀 Un lugar precioso!! No he estado en las del País Vasco pero tienen una pinta estupenda, del rollo de las que hemos estado nosotros. Ahorra ahorra!! Ya me contarás, estoy segura de que cuando vayas pensarás que vale la pena 😉 Sentir que formas parte de la misma naturaleza no debería tener precio, pero visto lo visto, lo pagaría mil veces más. Un besoteee!!

    1. Muchas gracias Yurena!! Qué gusto da saber que os gustan nuestras publicaciones ^^ Un besote enorme y a descubrir mundo 😀

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