¿Es Europa realmente Cruelty Free?

De entre todas las formas de vida que existen en nuestro planeta, fuimos nosotros, los seres humanos, a los que se nos brindó una increíble capacidad que nos ha permitido expandirnos y adaptarnos a todos los ecosistemas de la Tierra: nuestro intelecto.

Este súper poder nos permite comprender, analizar y actuar en el mundo que nos rodea ¿no os parece maravilloso? Sin embargo, como cualquier súper poder que conlleva una gran responsabilidad (modo friki ON), nuestro deber es aprender a cultivarlo, dirigirlo y a potenciarlo. Solo así, podremos tener unas buenas bases sobre la profundidad del bien y el mal o sobre las luces y las sombras que se encuentran en nuestra mente.

Hoy en día, nuestro intelecto colectivo vive en una doble moral difícil de controlar. Juzgamos y opinamos sobre cosas que el mundo castiga y rechaza (como la esclavitud), mientras que en otros casos no castigamos acciones igualmente graves porque nos aportan algún beneficio, pese a identificarlo como algo moralmente negativo.

Y seguramente os preguntaréis hacia dónde queremos ir con esta introducción filosófica y esperamos que no muy aburrida.  Así que, vamos a situarnos un poco más.

Imaginad a una chica alimentada a la fuerza. Empujada, golpeada y atada dentro de una jaula. Con el cabello parcialmente afeitado. Conectada a unas máquinas que miden todas sus constantes vitales y expuesta a sustancias irritantes contra su voluntad. Como es lógico, cualquier persona se horrorizaría al presenciar esto. Pero, ¿y si en vez de ser una persona situamos en esa situación a un animal? También nos horrorizaríamos, al menos la gran mayoría de las personas. Sin embargo, seguimos permitiendo que esto suceda en muchos países del mundo e increíblemente lo financiamos con nuestro dinero. Es importante saber que actualmente, más de 100 millones de animales mueren en laboratorios víctimas de pruebas cosméticas, alimentarias y militares pese a las grandes campañas contra el maltrato animal. Si, si habéis leído bien. No hay suficientes palabras para describir el horror que suponen estas cifras.

Afortunadamente y gracias a las agresivas campañas visuales que hacen numerosas empresas sensibilizadas con este tema, junto con organizaciones como PETA o Human Society International entre otras, han dado visibilidad a esta situación tan polémica. Como consecuencia, desde el 2013, existe un Reglamento europeo que prohíbe dentro de la Unión Europea la venta de cualquier producto que haya sido testado en animales (para saber un poco más entra aquí). Pese a ser una gran noticia a la que hay que darle todo el mérito que se merece, las multinacionales no están dispuestas a que estas medidas afecten a su producción y han buscado alternativas para no verse perjudicadas.

Las técnicas más sonadas son:

  1. Comprar ingredientes que si están testados en animales o pagar a otras empresas para que lo hagan eximiendo así su responsabilidad.
  2. Ser una marca Cruelty free pero formar parte de una compañía formada por otra muchas marcas que si testan en animales.
  3. Enseñar en algún producto un tipo de logo “Cruelty free” que no pertenezca a ninguna certificadora en particular. Es decir, que se le inventan.
  4. Dependiendo del país en el que se venda el producto, llevan a cabo medidas diferentes en su producción. Por ejemplo, cualquier marca que esté presente en el mercado chino está obligada por ley a testar en animales. Así que, si L’oreal no testa en animales en España, ten por seguro que lo hace en China.

En definitiva, que las empresas se cogen con mucha fuerza al famoso dicho de que el fin justifica los medios. Por esta misma razón, tenemos que tomar responsabilidades por la parte que nos toca. Es crucial tomar consciencia del sufrimiento que hay detrás de una máscara de pestañas o de un gel de ducha. Resulta muy frívolo pensar en el daño que hacemos a otros seres vivos solo por estar guapos y guapas. 

Este gesto tan simple en nuestra vida cotidiana, tiene mucho significado ético si pensamos de dónde viene y de qué están hechos

¿Qué podemos hacer para evitar estas prácticas?

  1. Informarnos sobre la procedencia y la producción del producto en cuestión. En caso de duda o de sospecha, es mejor no financiar a la empresa. Más vale prevenir que curar.
  2. Mirar en la medida de lo posible a qué laboratorios pertenecen estas marcas para saber el tipo de prácticas que realizan. Este punto puede resultar un poco difícil, pero a la mínima que empiezas a buscar por internet, ya los empiezas a tener fichados 😉
  3. Verificar que lleven algún tipo de certificación Cruelty free que realmente exista. Como ya hemos comentado, hay empresas que tienen muy poca vergüenza y con tal de vender incluso llegan a inventarse sus propios certificados. A veces es gracioso pasearse por el súper e ir mirando los “nuevos” certificados que hay en el mercado.
  4. Buscar una base de datos hecha por organizaciones respetuosas como PETA donde salgan compañías que respetan las leyes mundialmente y las que NO.
  5. Comprar ciertas marcas que se venden como naturales no nos asegura (ni mucho menos) que realmente son cruelty free, debemos cerciorarnos. Triste realidad, pues el consumidor tiene que volverse un paranoico para evitar caer en engaños.

CERTIFICADORAS CRUELTY FREE

  • Cruelty free Internacional:  Originaria del Reino Unido, son responsables del sello Leaping Bunny. Se sitúa como la Organización más importante a nivel mundial que trabaja para educar a gobiernos, investigar a laboratorios y proteger a los animales. Se la considera la más estricta.

  • Cruelty free PETA: Acredita que las empresas no testan en animales, ni para las pruebas, ni para los ingredientes, ni para los productos terminados. Se la considera algo menos estricta que Leaping Bunny pero igualmente efectiva en cuanto a la revisión de las leyes.

  • Not tested on animals CCF: formada por la Organización independiente “Choose Crueltyfree” y con base en Australia, también acredita que productos cosméticos e higiénicos no están testados en animales.

Comprometernos con estas medidas y con estas certificaciones es comprometerse con el bienestar de los animales que viven en condiciones sobrehumanas. Pensad que pequeños cambios como dejar de comprar un champú o una crema, salva vidas. Y si en algún momento dudáis de que vuestro granito de arena no cambiará nada en el mundo, preguntaros, ¿Qué clase de persona quiero ser? ¿Cómo me sentiría mejor? ¿Hacia dónde queremos ir como sociedad?

Para acabar, nos gustaría terminar con una frase que vimos por Internet y que se ajusta al momento:

Desarrollemos nuestra empatía y situemos nuestros principios éticos para poder vivir en paz con nosotros mismos y con los demás.

Si tienes una práctica, reconócela, si no es buena, cámbiala, no por lo demás, sino por ti y por la salud de tu mente. De no ser así, ¿De qué nos sirve el intelecto?

Esto es todo por hoy chicxs 🙂 Esperamos que os haya gustado.

¡Gracias por estar ahí!

22 thoughts

  1. Buenas!!!! Muy interesante el post! Todos tenemos que estar enterados de estas practicas. De verdad que es de poca vergüenza que haya empresas que se inventen ese certificado, aunque quiero pensar y creer que la gente cada vez se preocupa más por este tema. Muchas gracias por esta post! Besines!

    1. Hola Noelly!! Pues la verdad es que sí, es de no tener verguenza, pero existe. Lo bueno es saber identificarlas y poder diferenciar lo que es de lo que no es. Yo también quiero pensar que cada vez hay más personas preocupadas por estos temas y confío en que sea así. Muchas gracias a ti por pasarte!! Muaks!!

  2. Gustado no, encantado!! Este tema me toca mucho la fibra sensible, y me cuesta mucho entender cómo es posible que siga ocurriendo… Enhorabuena, muy bien explicado y redactado. Si todo el mundo dejara de comprar productos que hayan sido testados en animales (directamente omterceras empresas, o marcas que venden en China, como bien explicais), todo cambiaría. Un besoteee.

    1. Qué bien guapa!! Me alegro mucho que te haya gustado el post. Para nosotras también es un tema muy importante y del que creo que se debe hablar. No todo justifica la belleza, hay que saber diferenciar lo bueno de lo que no lo es. De esta forma, si las personas dejaran de consumir productos crueles éticamente hablando, entonces no tendría ningún sentido para las empresas continuar fabricándolas. Espero que sea así y que en algún momento esto suceda!!! (cruzo dedos). Un besote enorme y gracias por pasarte!!!

  3. ¡Bravo SientePora! Es un tema muy extenso y habéis hecho un gran trabajo de síntesis sin dejaros nada atrás. Que las marcas convencionales testen en animales lo meto dentro de las muchas barbaridades y faltas de ética medioambientales de las que nos tienen tan acostumbrados, pero que marcas de cosmética natural, que se suponen respetuosas con el medioambiente (que hasta donde yo sé también lo forman los animales), también se comporten así, por ejemplo introduciendo carmín en el maquillaje, me parece lamentable. No sé qué ejemplo dan. Como bien decís hay que volverse una paranoica para que no te la cuelen lo que es una pena. Gracias!

    1. Muchas gracias Ecolecua!! Sí… creo que es un tema del que se puede casi casi hacer un libro de lo largo que es. Muchas veces, la gente piensa que aquel que se vende como “cosmética natural” entonces ya es lo mejor de lo mejor éticamente hablando. No los culpo, yo misma lo creí en su momento. Lamentablemente no es así y, como bien dices, se siguen usando varias cosas que son innecesarias, como el carmín. Precisamente este es uno de los ingredientes que cada vez que leo que un producto lo lleva, me echa para atrás. En fin, esperamos que al menos tratar estos temas sea una forma de conseguir que la gente se fije un poquito más a la hora de comprar 🙂 Un besote grande!!

  4. ¡Me ha encantado! Me doy cuenta cuánto esfuerzo debemos dedicar para que no nos engañen hoy en día y seguramente este es uno de los motivos por los cuáles la mayoría de gente opta por lo fácil. Aún así, cuando lo haces, la satisfacción personal de estar contribuyendo a un mundo mejor es simplemente inexplicable.
    Gracias chicas!

    1. Hola Yurena!! Es verdad, hay que hacer un extra de esfuerzo pero por lo menos a mí me compensa con creces 😀 Qué placer saber lo que te echas, en este caso, en la piel y saber que estas contribuyendo a que se hagan mejor las cosas. Muchas gracias por pasarte!! Un besote 🙂

  5. Excelente post,chicas! Es una pena que las famosas marcas (y las no tan famosas) que, por supuesto tienen mucho dinero para invertir en publicidad siguien testando en animales,da igual la forma en la cual la hacen. Me ha hecho mucha gracia esto de pasar por las tiendas y ver como aparecen nuevos sellos,efectivamente inventados de ellos,asi es,yo tambien lo veo. Que poca verguenza,de verdad! Muchas gracias por escribir este post muy importante! Besos.

    1. Hola Ana!! Parece mentira que aún en pleno siglo XXI sigan existiendo este tipo de prácticas… es muy triste. Lo cierto es que es el consumidor el que decide a quien apoya y a quien no. Hasta que la gente no sea consciente y deje de comprar este tipo de productos, las marcas seguirán fabricándolos sabiendo que se van a vender. Esperemos que esto no ocurra por mucho más tiempo y que cada vez sean más personas las que apuesten por otro tipo de cosmética. Confío en que sea así 🙂 Un besito grande y muchas gracias por pasarte!!!

  6. Gran post chicas! Excelente info! claro como el agua y muy necesario para que poco a poco se abran mentes, no solo por ética si no por salud! Respetando la vida no sólo humana si no LA VIDA y eso incluye indudablemente el increíble mundo animal! Felicidades y a seguir! #becrueltyfree y por mí ya sabéis #govegan 😉💚

    1. Hola guapiii!! Pues sí, a veces es muy difícil conseguir algo tan sencillo como abrir la mente y ver que hay muchas más opciones y mucho mejores que las convencionales… Creo que cada vez hay más gente concienciada con estos tema (por suerte), así que confío en que poco a poco vayan cambiando las cosas. Es muy importante sobre todo saber diferenciar lo bueno de lo que te venden como bueno, porque muchas veces la gente piensa que está comprando algo que después no tiene nada que ver con la realidad y con eso sí que no puedo!! Muchas gracias por pasarte 🙂 Un besoteeee

  7. Muy buen post chicas. Muy bien explicado y muy completo. Y lo de las marcas que se inventan los sellos me parece de muy poca vergüenza, pero visto lo visto, ya nada me sorprende.
    Gracias por este post, ¡un besito!

    1. Muchas gracias Sonia!! De verdad, hay todo en este mundo… Lo importante es saber diferenciar para no comprarlo! Ojalá sea cada vez más gente la que lea las etiquetas y empiece a reconocer sellos… confío en que sea así 🙂 Un besote y gracias por pasarte 😀

  8. ¡Buenísimo, me ha encantado! Creo que a día de hoy sigue habiendo mucho desconocimiento y muchas marcas se escudan en el ‘no, EN ESPAÑA no testamos’, vale, pero en China sí y qué quieres que te diga, los animales me gustan independientemente de dónde hayan nacido. Las que se inventan los sellos ya es de no tener vergüenza ni haberla conocido. Gracias por este post que además de concienciar informa de una forma muy amena, es una pena que sigamos consintiendo este tipo de prácticas habiendo métodos en los que ningún ser vivo tenga que sufrir las consecuencias de que estemos más guapas. Un post de referencia, sin duda. Un besazo chicas.

    1. Muchísimas gracias por tus palabras Marta!!! Es cierto, coincido contigo en que hay mucho desconocimiento, en cuanto hablas con una persona que no está muy metida en el tema te das cuenta. Es una pena, porque estoy segura de que si la mayoría de gente supiera y se pusiera a pensar un poquito más cada vez que va a hacer la compra, creo que muchas cosas cambiarían. Al menos varias grandes marcas se darían cuenta de que ya no venden lo suficiente y entonces se plantearían cambiar la forma de producción e investigación, al menos por dinero. Es una pena que ya bien entrado el siglo XXI se tenga que seguir hablando de estas cosas, pero aquí estaremos para hacerlo o al menos intentarlo!! Muchas gracias por pasarte guapa 🙂 Un besote grande!!

  9. Súper interesante dios mio… me he emocionado de pensar en estos pobres animalitos… desde luego somos capaz de lo mejor y de lo peor. Ojalá fuera hubiera leyes que lo prohibieran de forma mundial y no tuvieramos que estar analizando cada producto, porque hay mucha gente que nos es consciente de todo este problema cuando compra determinados cosméticos convencionales.
    Una gran entrada.
    Besos!

    1. Hola guapa!! Tú bien lo dices… somos capaces de lo mejor y de lo peor. Confío en que cada vez seamos más personas las que apuestan por otra forma de hacer las cosas, creo que es uno de los grandes retos que tenemos actualmente, porque de otra forma, no llegaremos muy lejos… La cuestión es que seamos los ciudadanos los que apoyemos o no ciertas marcas a la hora de hacer la compra, sólo así las grandes empresas se plantearán hacer las cosas de forma diferente. Un besito grande y muchas gracias por pasarte!!

  10. Justamente hoy hablábamos de ello y la conclusión es que si fabricas productos llenos de veneno de alguna forma tienes que probar que no vas a tener un disgusto y una reclamación multimillonaria por parte de consumidores afectados por un problema grave y ahí es donde los pobres animalitos entran en juego 🙁
    Si la cosmética o el maquillaje son naturales ¿para qué vas a testar? a nadie le hace daño el extracto de una flor o un aceite puro pero si usas productos que también sirven para limpiar el óxido del motor de un coche… la cosa cambia.
    Yo de verdad no sé si la gente no se entera o no se quiere enterar porque de otra forma es imposible que con todo lo que vemos y oímos todavía tenga que explicar porqué la cosmética natural no tiene rival. Hace unos días leí a una bloguera que escribía en su post que L’oreal no testa en animales desde el 2004 y que estaba segura porque había hablado con la empresa. ¿y que quieres que te diga la marca? la realidad es que si vende en China (y vende) testa y no hay más, pero si quiere comprar sus productos al menos hazlo sabiendo lo que pagas.
    Es triste, muy muy triste 🙁
    Un besazo para las dos!!

  11. Hola María!! Ufff… que triste lo que me cuentas, ¿cómo puede ser que una persona que supuestamente se informa para escribir posts en su blog diga abiertamente que L’oreal no testa en animales? No me lo puedo creer. Realmente, me parece que aún hay mucho desconocimiento, por no decir directamente ignorancia sobre estos temas.
    Quiero pensar y confío que cada vez somos más personas las que nos informamos y optamos por otro tipo de consumo más responsable con nosotros mismos y con la naturaleza en general, es increíble que en el siglo XXI sigan ocurriendo estas cosas. Creo que es MUY importante que se hablen de estos temas y se informe sobre ellos.
    Un besazo guapa y gracias por pasarte!! 🙂

  12. Muy interesante vuestro post, no tenía conocimiento de estos engaños, de verdad q nos la “meten doblada” por todos lados, disculpa la expresión pero lamentablemente es así, que falta de ética y de todo que lleguen hasta a falsificar los certificados!

    1. Hola guapísima!! Muchas gracias 🙂 qué alegría verte por aquí también. Realmente es como dices tú, hay que estar siempre atentas que si no “nos la meten doblada” en demasiadas ocasiones. El dinero tristemente mueve mucho y la que peor sale parada es la ética… pero bueno, aquí estaremos para dar luz al tema. Un besazo!!

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